Viernes 16 de Marzo de 2018

   Viernes 16 de Marzo de 2018


Turismo y Cambio Climático
El cambio climático es uno de los mayores desafíos para el mundo en el siglo XXI. El derretimiento de los casquetes de hielo, el aumento del nivel del mar y los fenómenos meteorológicos extremos tienen ya efectos devastadores e irreversibles para la sociedad, la economía y el medio ambiente. Mientras la comunidad internacional busca contener el cambio climático dentro de un marco comunmente acordado y liderado por Naciones Unidas, el sector turistico tiene un importante papel.

El turismo está considerado como uno de los sectores económicos más vulnerables a la variación del clima. Muchos destinos turisticos dependen del clima como principal atractivo –por ejemplo el turismo de sol y playa o el dedicado a la práctica de deportes de invierno–, o de recursos ambientales tales como la vida silvestre o la biodiversidad.  Dado que estos recursos son extremadamente sensibles a la situación meteorológica, un cambio climático tendría consecuencias profundas en los flujos turísticos y, por consiguiente, en la importante contribución del turismo a la reducción de la pobreza y al progreso económico, especialmente en los países en desarrollo.

Al mismo tiempo el turismo tambien contribuye al calentamiento global. Se estima que el turismo es reponsable del 5% de las emisiones mundiales de carbono, aunque el sector ha prometido reducir progresivamente ese porcentaje mediante asociaciones, campañas de sensibilización y nuevas tecnologías. 

¿Que es el cambio climático?
El clima de la Tierra ha cambiado muchas veces a lo largo de la historia. Esta variación se debió a cambios naturales que se han producido en el equilibrio entre la energía solar entrante y la energía reemitida por la Tierra hacia el espacio. Sin embargo, desde la Revolución Industrial se han multiplicado exponencialmente las actividades antrópicas vinculadas con la quema de combustibles fósiles, procesos industriales y generación de residuos urbanos.

Esto, además, fue acompañado por la expansión de la agricultura, la ganadería y la deforestación.
Todo esto ha producido y sigue produciendo cambios antropogénicos persistentes que provocan el aumento de las concentraciones de los los gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera por encima de los niveles naturales, incrementando así el efecto invernadero y causando el cambio climático.

Es por eso que el Miniserio de Medio Ambiente desarrolló el Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero (GEI) de Argentina inventario contabiliza los gases emitidos y absorbidos de la atmósfera durante un año calendario en el país e incluye la información disponible según los principios de calidad del Panel Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático (IPCC). 

 

Fuentes:
Ministerio de Medio Ambiente - http://ambiente.gob.ar
OMT